Hay que quitarse la policía de la cabeza

Publicado en español el 27 de julio 2015 (está a la venta aquí)

Hay que quitarse la policia de la cabeza - tapa

Presentación

“Ahora me doy cuenta, sentado sobre la alfombra delante del equipo de música, que el poder de los hermanos Castro, poco a poco se iría debilitando si los cubanos pudieran ver y escuchar más punk. Y comprendo que Gorki Águila también se ha dado cuenta”.

Durante la primavera 2003 se condenó a 75 activistas prodemocracia a largas penas de prisión. En los juicios, varios de sus amigos y compañeros se presentaron, además, como agentes de la Seguridad del Estado. El objetivo del gobierno era atemorizar a la población. Pero ahora el movimiento es más fuerte que nunca. Gorki Águila toca punk en el balcón, Yoani Sánchez tuitea por SMS y Ricardo González escribe que la libertad es un milagro realista.

El periodista Erik Jennische entrevista a activistas prodemocracia, blogueros y a agentes de la Seguridad del Estado. Lee transcripciones de los juicios y discute con guardias de la prisión. Está buscando la causa por la que el poder de los hermanos Castro haya durado tanto tiempo, pero también encuentra la respuesta a lo que sucederá después.

Comentarios de Prensa

Cuba: Un capítulo del libro
La biblioteca Cubana de Barbarito
Untitled: Comentario de Barbarito
Martí Noticias: Entrevista
Primavera Digital: Comentario de Juan Gonzalez Febles
Cubanet: Comentario de Luis Cino Álvarez
Two Weeks Notice: Comentario de Greg Weeks
Cubaencuentro: Comentario de Carlos Manuel Estefanía
Diario de Cuba: Presentación del libro y una entrevista
Cubainformación y Kaos en la red: Comentario de Manuel David Orrio
Radio Martí: Entrevista

Comentarios de Prensa en Suecia

La revista de Amnistía Internacional – Amnesty Press

“El objetivo del libro se centra en los disidentes pero se trata, además, de cómo funciona un sistema totalitario. En Cuba ocurre el mismo fenómeno que en otros países donde la vigilancia de los ciudadanos penetra la sociedad profundamente: Las relaciones interpersonales son envenenadas, la confianza se agota y el lenguaje es corrompido. Jennische escribe con gran conocimiento sobre el tema y si se quiere aprender algo acerca de la oposición en Cuba, Hay que quitarse la policía de la cabeza es una lectura indispensable”.

El Proveedor de las Bibliotecas Públicas – Bibliotekstjänst

“Presenta activistas de una manera iniciada, entrevista agentes, activistas, bloggers y guardias de prisiones, elementos que dan vida y autenticidad al texto. Pocas veces obtenemos información tan sólida acerca de Cuba. El contenido es rico. […] Un capítulo interesante es acerca de los cubanos en Miami, otro de la música cubana que ayuda a dar sentido y alegría a una población que siempre debe esperar ser supervisados, hostigados y en los peores casos encarcelados”.

La revista liberal – Liberal Debatt

“Hay que quitarse la policía de la cabeza, Erik ̈ […] establece el tono para la historia bien escrita que sigue. Es una historia sobre la Cuba autoritaria y sobre cómo la opresión es más que arrestos o censura. La represión restringe las vidas enteras de las personas […]. Erik Jennische ha hecho un gran esfuerzo con notas al pie y tablas para disipar la imagen romántica y revolucionaria de lo que está pasando en Cuba, que culpa del origen de los problemas a la política de comercio y de cooperación de Estados Unidos. […] El libro de Jennische representa un excelente informe de la situación”.

El periódico cristiano – Dagen

“El libro incluye un vigoroso debate sobre el tema de la democracia. Además, una variedad de datos estadísticos que con devastadora precisión derriba la falsa fachada que los amigos más cálidos de la dictadura comunistas suelen mantener. Pero también es una historia sobre personas que defienden sus creencias, incluso cuando el precio es dolorosamente alto. Su coraje es una amenaza mucho mayor para el reino de los hermanos Castro que los intentos más o menos sofisticados de Estados Unidos para derrocar el régimen revolucionario”.

La revista liberal de noticias – Nu

“Lo que Jennische describe en el libro está claramente influenciado por Havel y por el profesor de Ciencias Políticas Gene Sharp. La no-violencia no es sólo importante por los aspectos morales sino también por la eficiencia que implica. La sociedad cambiará porque cada vez hay más personas dispuestas a hacer promoción a favor de la democracia. Pero Jennische describe muy bien los principales obstáculos para que en Cuba las personas se atrevan a dar estos pasos. La gente ha vivido con la información y propaganda del régimen durante tanto tiempo que se ha incorporado en el modo de pensar del régimen. Es fundamental ‘quitarse la policía de la cabeza’ para atreverse a disentir”.

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